Compras Seguras
Aerosol diseñado para probar de manera segura y eficiente la capacidad funcional de detección de los detectores de humo fotoeléctricos e iónicos. Genera un humo sintético simulado que activa el sensor del detector sin dejar residuos nocivos ni alterar su sensibilidad futura.
Prueba funcional de sistemas de alarma contra incendios: Verificación operativa periódica en edificios comerciales, residenciales, hospitales, industrias e instalaciones portuarias.
Mantenimiento preventivo: Comprobación rápida tras cambios de batería, reparaciones en el panel central de incendios o instalación de nuevos sensores.
Inspecciones de seguridad y brigadas: Pruebas de campo por parte de técnicos de seguridad electrónica,brigadistas y personal de mantenimiento.
Simulación real sin riesgo: Evita la necesidad de quemar papel, tela u otros materiales peligrosos para generar humo real cerca de los sensores.
No contamina el sensor: A diferencia de otros métodos improvisados, la fórmula en suspensión aerosolizada se evapora por completo sin dejar películas grasosas o pegajosas que atraigan polvo y causen falsas alarmas en el futuro.
Rendimiento por lata: Rinde aproximadamente hasta 250 pruebas por lata cuando se aplica de forma correcta.
Instrucciones de uso:
Rociar una ráfaga corta de 0.5 a 1 segundo a una distancia de 0.6 a 1.8 metros (2 a 6 pies) del detector de humo.
La alarma debería activarse dentro de los 5 a 10 segundos posteriores si el sensor funciona correctamente.
Si la alarma no suena, repetir la prueba una vez más. Si sigue sin responder, el detector requiere cambio de batería, limpieza interna o reemplazo de la unidad.
Precaución: Producto inflamable. No rociar en presencia de llamas abiertas o equipos sin protección contra chispas. No sobre-saturar la cámara del detector rociando demasiado cerca.